Vista elevada de La Habana con edificios bajo un cielo con nubes

Qué fue ZunZuneo, la «Twitter cubana» financiada por USAID

ZunZuneo fue una red de mensajes de texto para móviles en Cuba, financiada en secreto por la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) entre 2009 y 2012. Sus usuarios no sabían quién lo pagaba. La agencia AP lo reveló en abril de 2014, lo llamó la «Twitter cubana» y abrió una polémica entre Washington y La Habana.

¿Qué era exactamente ZunZuneo?

ZunZuneo era un servicio de SMS masivos que enviaba a teléfonos cubanos noticias, resultados deportivos, datos curiosos y, más adelante, permitía que los usuarios formaran grupos y se escribieran entre sí. Funcionaba con teléfonos básicos, sin necesidad de conexión a internet.

Según la revisión de la Oficina del Inspector General de USAID publicada en diciembre de 2015, el proyecto formaba parte del Programa de Apoyo a la Sociedad Civil Cubana, gestionado por la Oficina de Iniciativas de Transición (OTI) de USAID y ejecutado por la contratista Creative Associates International desde Costa Rica. El objetivo declarado en los documentos del programa era ofrecer información sin censura a la población cubana y, en una segunda fase, darle herramientas para «formar grupos de interés compartido y coordinar actividades».

El servicio llegó a tener página web, boletines por correo electrónico, cuenta de Twitter y página de Facebook. El inspector general señala que la mayoría de los mensajes enviados trataba de deportes y curiosidades, aunque en la fase de prueba circularon algunos textos de sátira política.

¿Cómo funcionaba y quién lo financiaba?

El proyecto arrancó en junio de 2009 con una primera subvención de 97.968 dólares a NIMESA, una empresa tecnológica de Nicaragua. Una fuente entregó a Creative unos 500.000 números de móviles cubanos que, según su testimonio recogido por el inspector general, circulaban en el mercado informal de la isla. Los mensajes viajaban por la red de Cubacel, la operadora estatal, gracias a minutos comprados a través de intermediarios, primero Skype y luego la empresa española Lleida.net.

En julio de 2010 la operación pasó a Mobile Accord, una compañía de Denver, que recibió diez subvenciones. Para ocultar el origen del dinero, Mobile Accord creó en las islas Caimán la sociedad MovilChat, dueña formal de los activos de ZunZuneo, y alojó los servidores en la nube de Amazon con sede en Irlanda. El informe del inspector general explica que el temor era que el Gobierno cubano descubriera la participación estadounidense y cerrara el servicio.

El costo total es un punto que varía según la fuente. La investigación de AP habló de unos 1,6 millones de dólares. El inspector general contabilizó subvenciones por 1.706.606 dólares y un gasto de 1.558.869 según la base de datos de OTI, una cifra que aclara que no fue auditada.

Fecha Hecho
Junio de 2009 USAID aprueba el proyecto y NIMESA recibe la primera subvención.
Septiembre-octubre de 2010 NIMESA informa de unos 460.000 números alcanzados y 24.000 suscriptores registrados.
Julio de 2010 Mobile Accord asume el proyecto y amplía el servicio.
Agosto de 2012 ZunZuneo se apaga al no encontrar financiación privada.
3 de abril de 2014 AP publica su investigación.
8 de abril de 2014 El administrador de USAID, Rajiv Shah, comparece ante el Senado.
17 de diciembre de 2014 Washington y La Habana anuncian el restablecimiento de relaciones.
22 de diciembre de 2015 El inspector general de USAID publica su revisión con 16 recomendaciones.
1 de julio de 2025 USAID deja de ejecutar ayuda exterior y sus programas pasan al Departamento de Estado.

¿Cuántos usuarios tuvo y por qué cerró?

AP informó de más de 40.000 suscriptores. USAID respondió en su blog que la plataforma había llegado a unos 68.000 usuarios, según recogió TechCrunch el 7 de abril de 2014. Ninguna de las dos cifras se ha verificado de forma independiente.

El cierre, en agosto de 2012, fue económico. Mobile Accord intentó convertir ZunZuneo en un negocio autosuficiente con publicidad, donaciones o una empresa nueva en España, pero no encontró inversores. Los documentos citados por el inspector general mencionan el alto costo de los mensajes, la falta de ingresos posibles y el riesgo regulatorio, además de problemas técnicos de acceso al sitio web.

¿Qué reveló AP en 2014 y cómo reaccionaron los gobiernos?

AP sostuvo que el programa buscaba, a largo plazo, debilitar al Gobierno cubano y que los usuarios no sabían que el servicio venía de Washington ni que se recopilaban datos sobre ellos. El inspector general confirmó que el programa reunió información demográfica de los usuarios, aunque los responsables alegaron que era voluntaria y no permitía identificar a nadie.

La Administración Obama defendió el proyecto. La portavoz del Departamento de Estado, Marie Harf, afirmó que no era secreto ni encubierto según las definiciones del Gobierno y lo describió como promoción de la democracia, según NBC News. Rajiv Shah dijo ante el Senado que el programa se había gestionado con discreción y negó que fuera encubierto.

En el Congreso hubo división. El senador demócrata Patrick Leahy, que presidía el subcomité que supervisa a USAID, calificó la idea de «dumb, dumb, dumb» («tonta, tonta, tonta»), según CBS News. En la audiencia del 8 de abril dijo que USAID no había descrito bien el programa a los legisladores. El senador Bob Menendez, presidente del Comité de Relaciones Exteriores, lo defendió como parte de los esfuerzos por llevar información libre a sociedades cerradas.

Desde La Habana, Josefina Vidal, entonces directora para Estados Unidos de la Cancillería, declaró que el caso demostraba que Washington no había renunciado a sus planes de subversión contra Cuba, según NBC News. En agosto de 2014 AP publicó una segunda entrega sobre un taller de prevención del VIH financiado por el mismo programa, que según la agencia servía para captar a jóvenes cubanos para el activismo opositor. El Ministerio de Relaciones Exteriores respondió con una declaración en la que denunciaba el reclutamiento de emisarios latinoamericanos y exigía poner fin a esas acciones por considerarlas ilegales y contrarias a la soberanía cubana.

¿Qué concluyó la investigación oficial?

La revisión del inspector general, de diciembre de 2015, no encontró pruebas de fraude, pero señaló que los métodos para ocultar fondos y destinatarios entrañaban riesgos propios. También describió conflictos de interés: el gerente de operaciones de Creative contactó a NIMESA, propiedad de un familiar suyo. El documento formuló 16 recomendaciones de control interno.

Sobre la pregunta política central, si fue o no una acción encubierta en el sentido de la Ley de Seguridad Nacional de 1947, el inspector general aclaró que no realizó trabajo para determinarlo. Se limitó a exponer la información reunida y anunció auditorías futuras sobre actividades de USAID que no se reconocen públicamente. El informe recoge además que el responsable del programa negó que se hubiera usado la idea de organizar «smart mobs» o movilizaciones relámpago, y que los informes finales no muestran que se organizaran.

¿Qué lugar ocupa ZunZuneo en la relación entre Cuba y Estados Unidos?

El caso estalló ocho meses antes de que Washington y La Habana anunciaran, el 17 de diciembre de 2014, el restablecimiento de relaciones diplomáticas. La hoja informativa de la Casa Blanca de ese día autorizaba exportar dispositivos y servicios de telecomunicaciones a Cuba y citaba una penetración de internet en la isla de alrededor del 5 %.

Para el Gobierno cubano, ZunZuneo sigue siendo un ejemplo de lo que llama programas de subversión financiados por Washington. Para sus defensores en Estados Unidos, fue un intento de romper el control estatal de la información en un país con muy poca conectividad. Para los críticos dentro de Estados Unidos, el problema fue el método: usar una agencia de desarrollo para una operación que ocultaba su origen y podía poner en riesgo a cooperantes y usuarios.

El debate perdió su marco institucional en 2025. El secretario de Estado, Marco Rubio, anunció que USAID dejaba de ejecutar ayuda exterior el 1 de julio de ese año y que los programas que se mantuvieran pasarían al Departamento de Estado, según Anadolu. Para más contexto sobre la isla, puede consultarse la sección Cuba y el explicador sobre la emigración cubana.

Preguntas frecuentes

¿Por qué lo llamaron la «Twitter cubana»?

Porque, tras una primera fase de envíos masivos, el servicio permitió que los usuarios crearan grupos y se mandaran mensajes entre sí, al estilo de Twitter. La diferencia es que funcionaba por SMS en teléfonos básicos, algo clave en un país donde, según la Casa Blanca, en 2014 solo alrededor del cinco por ciento de la población tenía acceso a internet.

¿Los usuarios sabían que lo financiaba Estados Unidos?

No. Según AP y la revisión del inspector general de USAID, la contratista y sus socios tomaron medidas para ocultar el origen de los fondos y la propiedad de la plataforma, como una sociedad en las islas Caimán y servidores en Irlanda. El temor declarado era que el Gobierno cubano cerrara el servicio si lo descubría.

¿Fue ZunZuneo una operación encubierta?

Depende de quién responda. El Departamento de Estado dijo que no lo era según las definiciones oficiales y lo llamó promoción de la democracia. El Gobierno cubano lo calificó de subversión ilegal. El inspector general de USAID describió los hechos pero aclaró que no investigó si encajaba en la definición legal de acción encubierta.

¿Cuánto costó ZunZuneo?

AP estimó unos 1,6 millones de dólares. La revisión del inspector general de USAID registró subvenciones por algo más de 1,7 millones y un gasto de unos 1,56 millones según los registros internos de la oficina que gestionó el programa, una cifra que no fue auditada.

Fuentes

Actualizado el 19 de octubre de 2026.

Imagen de portada. Foto: Eric Ward en Unsplash